Avisar de contenido inadecuado

Antropología filosófica. Disertaciones 10.

{
}

10.    ¿Y MI DESASTRE INTERIOR…?

¿Desastre interior?...

 TAGS:undefined

Veo mi interior con los ojos de la imaginación y la autocrítica, y lo contemplo como si fuera ese departamento, esa casa, donde habita mi ser. Y, bueno, yo siempre he intentado tener limpio y ordenado ese interior, porque no me gusta el desorden, no me siento cómodo en el desastre. Pero, comparado con una habitación, con un espacio habitable en un inmueble, ya no es tan fácil.

 TAGS:undefined

Tener limpio, ordenado, bonito y confortable mi espacio físico nunca fue un problema para mí; en cambio, el interior de uno mismo -parece paradójico y absurdo- es un lugar extraño, como el interior del departamento de un amigo al que frecuentamos poco. Es decir, aunque vivo ahí, pareciera que pasara más tiempo afuera que adentro.

 TAGS:undefined

 

Observando bien, sí hay un poco de desastre: hay “objetos”, un baúl de recuerdos, cajones con imágenes, closets con trajes viejos, algunos nuevos que aún no estreno, cosas por hacer, cosas pendientes, cosas por reparar, incluso un poco de polvo del olvido, fantasmas…, y yo mismo con las máscaras que he modelado durante mi vida -y otras vidas, tal vez-, mis demonios, mis sentimientos, mis emociones, mis impulsos, mis deseos, mis sueños…

 TAGS:undefined

Aceptar ese desastre no es fácil, como no lo es descubrirlo y reconocerlo; es más fácil salir, dar la espalda y pensar: “todo está bien”. 

 TAGS:undefined

Pero ahí está, en los rincones, en la oscuridad, en los lugares olvidados o poco frecuentados, como el desván, como el sótano,o como la habitación  TAGS:undefinedque cerré con llave porque ahí habitaba un amor, un ser amado, y al irse éste no había con qué ocuparla, o al entrar, el dolor era tal al percibir la ausencia que era mejor cerrarla.

En este caso, como en los demás, ¿las decisiones que he tomado las he adjudicado a algo externo, a Dios, los demás, la vida?  Sí, por supuesto; ha sido parte del proceso.

 TAGS:undefined

Es prácticamente inevitable al principio; cuando era joven e impulsivo, era más fácil echarle la culpa a todo menos a mí mismo. Conforme avanzaba en edad, también muchas creencias, y el modo de percibir el mundo, fueron cambiando y pude ser menos injusto. Ahora, ya no hay razón para culpar a quien nunca ha tenido qué ver con mis decisiones, llámese vida, personas, Dios: yo, y sólo yo, soy responsable por lo que decida, así me descubra influenciado por algo o por alguien.

 TAGS:undefined

Antes como ahora, mis impulsos, mis deseos, mis sentimientos  y emociones, así como mis pensamientos y creencias, trazan el mapa de mi conducta. Desde esa perspectiva, la psicología no tendría ningún problema en escanearme y catalogarme: soy lo que hago; es decir, “dime qué haces y te diré que sientes y que piensas”.

 TAGS:undefined

En mucho todavía soy muy infantil, y eso es un problema. Tal vez por eso me hice actor: ahí juego, fantaseo; soy cualquier cosa, hasta donde la imaginación lo permita, como un pirata, un ángel, un demonio, un árbol, un animal, una quimera…

 TAGS:undefined

Pero, con todo y la libertad que te da el arte, sé que la realidad es una; que la fantasía es fantasía, que los sueños, sueños son… Que mi vida interior, mi vida afectiva, mis sentimientos, emociones, impulsos, no pueden explotar y desbocarse; que la razón, la inteligencia, “el sentido común”,  tienen que mediatizar y adaptar la vida psicológica a la vida práctica. ¿“Pienso, entonces existo”?, sí, pero, también “pienso, entonces soy”… “una idea, un continente, una mirada…”   

Al aceptar mi desastre interior, reconozco lo que le da forma, y en esa representación mis impulsos, pensamientos, emociones y sentimientos, son parte fundamental. Sí, reconozco mis impulsos: soy impulsivo aún, “quiero las cosas ¡ya!”; soy voluntarioso: “lo quiero así, no de otra manera”; mis sentimientos: los puedes herir muy fácilmente; mis emociones: ¡Cuidado!, soy temperamental, me enoja la injusticia, ver a diez contra uno, que un niño sea maltratado, o un animal, ¡uff! Entonces me convierto en el “Hombre Verde”.  TAGS:undefined

Soy apasionado: no puedo evitar tomar las cosas que me interesan sin entusiasmo. TAGS:undefinedSi me ofenden o me agreden, no soy vengativo, puedo asegurarlo; pero, si puedo en el momento, respondo y me desquito. He llegado a retratarme en ese mapa emocional, a manera de viñeta, como: “Soy amable y sensible, pero también puedo ser odioso y terrible”.

 TAGS:undefined

Y ¿Dios?, otra vez Dios. 

Bueno, ¿cómo podríamos existir sin ese discernimiento? Para mí, Dios es un nuevo concepto, uno que sustituyó al viejo concepto mítico judeo-cristiano del dios milagroso, personal, patriarcal,  TAGS:undefinedque determina tu vida, tu destino, tus acciones; que te premia o te castiga;  ése que el propio Jesucristo, su Hijo, en el Nuevo Testamento, “dice”: “Venid, benditos de mi Padre…” porque fuisteis buenos; “Fuera, malditos de mi Padre…seréis arrojados a la Gehena (infierno), donde será el llanto y rechinar de dientes…”, porque no fuisteis buenos. (¡Gulp!).

 TAGS:undefined

Sí, antes creía en eso, y me culpaba, y sufría, y atribuía mi vida, mi destino, mis buenas obras y las desgracias a esa Fuerza Suprema.

Y un día inesperado, la Verdadera Luz del Cosmos, iluminó mi inteligencia, mi razón, mi espíritu, mi ser: descubrí en medio de ese desastre, a mi Dios… 

 TAGS:undefined

{
}
{
}

Deja tu comentario Antropología filosófica. Disertaciones 10.

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre